Por Redacción Nación San Salvador. — El Parque Bicentenario respira hoy un poco mejor. Las familias salvadoreñas han cambiado su rutina de fin de semana por palas, tierra y botas dispuestas a ensuciarse por una buena causa. En un esfuerzo colectivo que busca devolverle la frondosidad a uno de los principales pulmones urbanos de la capital, decenas de ciudadanos se han volcado a las jornadas de reforestación que se desarrollan en el recinto. Entre risas de niños y el esfuerzo