El nuevo fiscal general de Guatemala destituye al polémico fiscal Rafael Curruchiche
- 20 may
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Guatemala — En su primera gran medida de calado institucional, el nuevo fiscal general de Guatemala, Gabriel García Luna, destituyó de forma fulminante este miércoles al jefe de la Fiscalía Especial Contra la Impunidad (FECI), Rafael Curruchiche. La remoción, confirmada por el Ministerio Público, tiene ejecución inmediata y marca un punto de inflexión en el convulso sistema de justicia guatemalteco.
Curruchiche, quien se encontraba sancionado por Estados Unidos y la Unión Europea bajo cargos de socavar la democracia y participar en actos de corrupción, era el brazo ejecutor de las investigaciones más controvertidas de la anterior administración.
El fin de la era del "lawfare" contra Arévalo y la prensa
Bajo la gestión de la exfiscal general Consuelo Porras, Curruchiche lideró una serie de procesos judiciales severamente cuestionados por la comunidad internacional y organizaciones de derechos humanos, quienes lo acusaban de instrumentalizar la justicia (lawfare) con fines políticos.
Entre sus expedientes más polémicos figuran:
El cerco al periodismo: Impulsó el encarcelamiento y las controvertidas acusaciones penales contra el reconocido periodista José Rubén Zamora, fundador del extinto diario El Periódico.
La ofensiva electoral: Encabezó los intentos judiciales por anular los resultados de los comicios de 2023, una maniobra calificada por el actual presidente de la República, Bernardo Arévalo, como un intento abierto de "golpe de Estado".
Causas sin sustento: Promovió investigaciones por supuesta corrupción que pretendían implicar al propio mandatario Arévalo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), así como un fallido intento de encausar al excomisionado de la CICIG y actual ministro de Defensa colombiano, Iván Velásquez.
Organizaciones civiles y analistas denunciaron reiteradamente que, mientras Curruchiche perseguía a voces críticas y opositores con carpetas judiciales sin pruebas suficientes, utilizaba el poder de su oficina para archivar casos y blindar a políticos y empresarios afines vinculados a tramas de sobornos estatales.
Reestructuración total: el cierre de la fiscalía anticorrupción
La salida del exfiscal —quien antes de incorporarse al sistema judicial se desempeñaba como árbitro de fútbol profesional y era un activo crítico del Gobierno en redes sociales— es solo el primer paso de una reforma estructural profunda.
El fiscal general Gabriel García Luna, quien asumió el cargo el pasado domingo, ya había anticipado su intención de desmantelar la fiscalía que dirigía Curruchiche. Según el nuevo jefe del Ministerio Público, dicha unidad especial terminó por perder su propósito original de combate frontal contra la corrupción para convertirse en una herramienta de persecución selectiva. Con este relevo, la administración de Arévalo respira con mayor alivio tras años de un desgastante enfrentamiento institucional con la cúpula saliente del Ministerio Público.







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