El Pacífico en la mira
- 2 jun
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Por Redacción Nación
San Salvador
El inicio de la temporada de ciclones en la cuenca del océano Pacífico mantiene activos los radares de las instituciones científicas de la región. En El Salvador, la Dirección General del Observatorio de Amenazas del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) ha emitido una actualización clave respecto a la evolución de los sistemas meteorológicos y las zonas bajo estrecha vigilancia, detallando los niveles de riesgo técnico e impacto estimado para el territorio nacional.
Las autoridades ambientales confirman que el monitoreo se centra principalmente en una extensa región ubicada al sur de las costas de Centroamérica y México, señalada cartográficamente con color naranja. Esta delimitación corresponde a un área bajo estricta observación debido a la probabilidad latente de que se configure un sistema de baja presión, estructura barométrica que comúnmente actúa como la antesala o el núcleo germinal de fenómenos ciclónicos de mayor envergadura.
De acuerdo con el análisis de los expertos del Observatorio, el comportamiento dinámico de esta perturbación atmosférica muestra un desarrollo asincrónico en el tiempo. En la evaluación de corto plazo, correspondiente a las próximas 48 horas, la probabilidad de que este sistema evolucione a una depresión o tormenta tropical se mantiene estática en un 0 %. Sin embargo, el panorama meteorológico cambia al ampliar la proyección hacia el mediano plazo: los modelos de predicción numérica estiman que el potencial de desarrollo ciclónico asciende a un 50 % para los próximos 7 días. Esta ventana de tiempo es crucial, ya que la combinación de la temperatura superficial del mar y los patrones de viento en las capas medias de la atmósfera determinarán si el sistema logra organizarse e intensificarse.
El personal técnico y los meteorólogos del MARN recalcan que la asignación del color naranja en los mapas de vigilancia obedece a un protocolo de prevención activa. Por tanto, se mantiene un seguimiento ininterrumpido y en tiempo real sobre la evolución de esta región del Pacífico Oriental, con el compromiso técnico de emitir boletines e informes especiales para notificar de manera oportuna a la población y a las instituciones de protección civil ante cualquier variación significativa en la trayectoria, presión central o velocidad de los vientos asociados.
En un escenario climático simultáneo, el Observatorio de Amenazas también se refirió al primer sistema nombrado de la temporada en la región: la Depresión Tropical UNO-E. Este fenómeno, que ya se desplaza formalmente sobre las aguas del océano Pacífico, ha generado diversas dudas entre la población civil respecto a su potencial de afectación en tierra firme.
Sobre este punto, el informe oficial del Ministerio de Medio Ambiente es categórico al emitir un parte de tranquilidad para el país. Tomando en cuenta las coordenadas geográficas de su ubicación actual, los vectores de desplazamiento y su progresivo alejamiento hacia el oeste-noroeste, se ha determinado científicamente que la Depresión Tropical UNO-E no representa ninguna clase de peligro ni afectación, directa o indirecta, para el territorio de El Salvador.
A pesar de que este primer ciclón transita sin repercusiones para la franja costera o el interior del país, las autoridades enfatizan que la geografía salvadoreña se adentra en los meses más activos de la época lluviosa. Por ello, la vigilancia en el Pacífico se mantendrá de forma permanente, instando a las comunidades y tomadores de decisión a informarse exclusivamente a través de los canales e informes técnicos oficiales para evitar rumores y garantizar una gestión del riesgo basada en la ciencia y la prevención.







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