Nayib Bukele: "Criminales deben enfrentar castigo terrenal" tras aprobación de cadena perpetua en El Salvador
- 18 mar
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San Salvador, 18 de marzo de 2026.- El presidente Nayib Bukele reafirmó su postura sobre el castigo a criminales de alta peligrosidad al señalar que, aunque cree en el perdón divino, quienes cometen delitos graves deben enfrentar consecuencias en el ámbito terrenal. “Es decir, yo soy una persona creyente, creo que Dios puede perdonar a todos. Sé que, si él se arrepiente y pide perdón, va a ir al cielo como cualquier otro pecador. Pero eso le compete a Dios. Aquí en la tierra tiene que estar en prisión, porque lastimosamente ya le confiamos que anduviera en la calle y cortó tres cabezas”, expresó el mandatario meses atrás, en una declaración que ha cobrado relevancia tras la aprobación de una reforma constitucional que habilita la cadena perpetua en el país, medida prohibida hasta ahora por la Carta Magna.
El martes 17 de marzo de 2026, la Asamblea Legislativa dio el visto bueno a la iniciativa con 59 votos a favor y uno en contra. La reforma modifica el inciso segundo del artículo 27 de la Constitución, estableciendo que la pena perpetua se aplicará únicamente a quienes cometan homicidio, violación y terrorismo, enmarcados principalmente en las actividades de pandillas.
Las declaraciones del mandatario sobre el perdón divino y el castigo terrenal habían sido pronunciadas durante una reunión con senadores argentinos en el Congreso Nacional de Buenos Aires el 1 de octubre de 2024, en el marco de una gira oficial por América del Sur. En redes sociales, el presidente compartió este miércoles un fragmento de dichas palabras junto al mensaje: “La justicia divina es cosa de Dios; la justicia terrenal es responsabilidad del Estado”.
El endurecimiento de las penas ha sido uno de los pilares del discurso del Gobierno, que sostiene que medidas más severas son necesarias para evitar que criminales reincidan y garantizar la seguridad de la población. Desde que entró en vigor el régimen de excepción en marzo de 2022, las autoridades han reportado más de 91.000 detenciones y una reducción significativa de los índices de violencia, aunque organizaciones internacionales han planteado preocupaciones sobre posibles violaciones a derechos humanos en el proceso.
El texto aprobado debe someterse a una segunda votación para su ratificación definitiva, y la Asamblea deberá también homologar otras leyes como el Código Penal y la Ley contra Actos de Terrorismo con la nueva normativa. Bukele, que sostiene que no cree en la reinserción social de los pandilleros al considerar que su afiliación es un “delito continuado”, defendió la propuesta en redes sociales horas antes del debate: “Vamos a ver quiénes apoyan esta reforma y quiénes se atreven a defender que la Constitución continúe prohibiendo que asesinos y violadores permanezcan en prisión”.
La iniciativa fue presentada a solicitud del Gabinete de Seguridad como parte de la estrategia del Ejecutivo para endurecer las sanciones contra estructuras criminales, especialmente pandillas, en el marco de las políticas de seguridad implementadas en los últimos años. El ministro de Seguridad Pública y Justicia, Gustavo Villatoro, destacó que “esta norma refuerza nuestra lucha contra quienes amenazan la paz de las familias salvadoreñas” y añadió que se busca “evitar que quienes han causado tanto daño vuelvan a poner en riesgo a la población”.







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