ONU insta a revisar cambios legales sobre menores; presidente Bukele responde recordando la historia de violencia en El Salvador
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San Salvador, 31 de marzo de 2026. – Marta Hurtado, portavoz del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, emitió un comunicado este miércoles en el que insta a las autoridades de El Salvador a revisar con prontitud los cambios constitucionales y legales adoptados la semana pasada. Estas disposiciones prevén la cadena perpetua para niños y niñas desde los 12 años, medida que según la ONU contradice las normas internacionales de derechos humanos.
Según el comunicado, los casos de menores condenados a cadena perpetua serán revisados únicamente cuando hayan cumplido 25 años de detención. Este enfoque, dijo Hurtado, contradice la Convención sobre los Derechos del Niño, que exige que los niños y niñas en conflicto con la ley sean tratados de manera que priorice su rehabilitación y reintegración, y que la privación de libertad se utilice solo como medida de último recurso y durante el período más breve posible.
La portavoz destacó que la detención prolongada es profundamente perjudicial para los menores, vulnera varios de sus derechos, afecta su desarrollo y bienestar a lo largo de la vida y reduce sus posibilidades de reintegración exitosa en la sociedad. También hizo hincapié en la necesidad de mejorar las condiciones penitenciarias y garantizar el pleno cumplimiento de las normas de derechos humanos para todas las personas privadas de libertad.
Ante esta solicitud, el presidente Nayib Bukele respondió de manera contundente a través de sus canales oficiales, recordando episodios clave de la historia reciente del país: «¿Recuerdan el 27 de abril de 1994? Tal vez ustedes no, pero nosotros sí».
El mandatario detalló que El Salvador acababa de salir de una sangrienta guerra civil que dejó 85,000 muertos, y que en esa fecha se aprobó la Ley del Menor Infractor siguiendo recomendaciones internacionales similares a las actuales. «Tres años después, Bill Clinton deportó a los salvadoreños que habían formado pandillas en los Estados Unidos. Llegaron a El Salvador y se encontraron con una ley que prácticamente daba impunidad para cometer delitos a los menores de 18 años», explicó Bukele.
Según el presidente, los pandilleros recién llegados empezaron a reclutar casi exclusivamente a menores de edad, quienes cometían crímenes atroces con el riesgo de enfrentar solo una pena mínima en centros que describió como «light», donde incluso se registraban homicidios y violaciones contra otros menores que habían cometido delitos menores y podrían haber sido reformados.
«El resto de la historia ya todos la conocen: esas pandillas se convirtieron en los grupos criminales más sangrientos del mundo, mantuvieron prisionero al 80% de nuestro país, constituyeron un gobierno paralelo y dejaron un cuarto de millón de muertos y desaparecidos, además de 2 millones de desplazados, solamente en El Salvador, país al que convirtieron en ‘la capital mundial de los homicidios’», añadió el mandatario.
Bukele cerró su respuesta afirmando: «Así que no, muchas gracias. Llévense sus experimentos sociales a otros países que no hayan sufrido lo que nosotros hemos sufrido; tal vez ellos les crean (ojalá que no). Nosotros no vamos a volver al pasado».
La población salvadoreña respalda las decisiones del presidente Nayib Bukele de mantener bajo detención a los pandilleros, incluidos los menores de edad. Los datos disponibles indican que muchos de estos jóvenes han demostrado no lograr la reinserción social debido a su alto nivel de violencia, tras la ejecución de múltiples ilícitos que incluyen homicidios, extorsión, asaltos, violaciones y atrocidades como el desmembramiento, incluso contra sus propios familiares.






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