Precios del petróleo se disparan 30% esta semana por guerra en Medio Oriente, con su mayor subida semanal desde 1983.
- 6 mar
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El petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró este viernes en 90,9 dólares por barril, tras una subida semanal del 35,63% que representa la mayor alza desde 1983, cuando comenzaron a registrarse estos datos. El aumento se debió a la exigencia del presidente estadounidense Donald Trump de la "rendición incondicional" de Irán, lo que ha aumentado los temores de un conflicto prolongado que afecte al suministro global de energía.
En el día, el WTI subió un 12,21% respecto al cierre anterior, o 9,89 dólares, y durante la jornada los contratos de futuros para entrega en abril superaron los 92 dólares, un nivel no visto desde finales de octubre de 2022. El crudo Brent, de referencia para Europa, también se disparó, cerrando en 92,69 dólares por barril, con una subida semanal del 27%.
La situación se ha agravado por el cierre del Estrecho de Ormuz, por donde pasa alrededor del 20% del petróleo mundial, que lleva siete días cerrado, lo que ha provocado interrupciones en la producción y exportación de países como Irak, Kuwait e Irán. El ministro de Energía de Qatar, Saad al-Kaabi, advirtió que el conflicto en Oriente Medio podría obligar a los países del Golfo Pérsico a detener los envíos de energía en cuestión de semanas, mientras que Goldman Sachs advirtió que el precio del petróleo podría superar los 100 dólares por barril si la interrupción continúa, y el presidente ruso Vladimir Putin sugirió que Rusia podría ampliar sus exportaciones de energía a mercados alternativos.
Impactos en la economía
La subida del precio del petróleo tiene efectos inmediatos y profundos en la economía global. En primer lugar, aumenta la inflación, ya que el petróleo es un insumo fundamental en muchos sectores, como el transporte, la fabricación y la agricultura. Los costos de transporte y gasolina suben, y los materiales derivados del petróleo, como plásticos y productos químicos, encarecen muchos bienes, lo que se traduce en un aumento de los precios al consumidor.
En Estados Unidos, el precio promedio de la gasolina regular subió casi 27 centavos en la última semana hasta 3,32 dólares por galón el viernes, el nivel más alto desde mayo de 2024, mientras que el diésel, combustible clave para el transporte de carga, la agricultura y la industria pesada, subió un 15,3% hasta 4,33 dólares por galón. Los analistas financieros advierten que si los precios de la gasolina se acercan a los 4 dólares por galón, podría ser un punto de inflexión para la economía estadounidense, ya que podría afectar el gasto del consumidor y la actividad económica en general.
Ante el aumento de la inflación, los bancos centrales suelen endurecer la política monetaria, lo que significa que las tasas de interés tienden a subir. Esto puede tener un impacto negativo en las acciones, especialmente en las empresas de crecimiento, ya que las valoraciones bursátiles se basan en el valor presente de las ganancias futuras, y las tasas más altas comprimen estas valoraciones.
La subida del precio del petróleo de Texas a 90,9 dólares por barril, con su mayor alza semanal desde 1983, es un evento significativo que tiene efectos amplios y complejos en la economía global. Mientras que beneficia a los países productores de petróleo, también plantea desafíos importantes en términos de inflación, tasas de interés y crecimiento económico, especialmente para los países importadores de petróleo. La situación en Oriente Medio sigue siendo incierta, y los mercados continuarán vigilando de cerca los desarrollos para evaluar los posibles impactos futuros.







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