Rodrigo Paz enfrenta su hora más crítica: recesión económica y protestas cercan su gobierno
- 20 may
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La Paz — Apenas seis meses después de haber asumido la presidencia de Bolivia el pasado 8 de noviembre, el mandatario Rodrigo Paz se encuentra sumergido en la crisis política más profunda de su corta gestión. Una combinación de recesión económica severa, bloqueos de carreteras y masivas protestas sociales en el área andina del país han arrastrado al Ejecutivo a un escenario límite, donde los manifestantes ya exigen su renuncia inmediata.
La parálisis de las principales vías de comunicación ha comenzado a estrangular el suministro logístico de la sede de Gobierno, generando una alarmante escasez de alimentos de primera necesidad y combustibles en el departamento de La Paz.
Aunque el Gobierno de Paz ya había sorteado con relativo éxito una oleada de descontento entre diciembre y enero pasados tras intentar retirar el subsidio estatal a los carburantes, la tregua social parece haberse roto de forma definitiva.
Radiografía de una crisis económica heredada
Para los especialistas en materia política y económica, el actual estallido no es fortuito. Los analistas Huáscar Pacheco y Vladimir Peña coinciden en que, si bien existen detonantes políticos y una evidente movilización de los sectores afines al expresidente Evo Morales (el denominado sector "evista"), la verdadera raíz del conflicto es estructural y responde al galopante deterioro de las finanzas estatales.
Bolivia arrastra una "crisis multidimensional" que precede al actual mandato, caracterizada por la escasez crónica de divisas norteamericanas, una inflación persistente y problemas recurrentes en la importación de hidrocarburos. Las proyecciones macroeconómicas para el país son severas:
Contracción en 2025: La economía boliviana cerró el año previo con una caída del 1.58 %, acompañada de una preocupante inflación que escaló hasta el 20.4 %.
Proyección para 2026: Los organismos multilaterales prevén que la recesión se profundice significativamente, estimando un desplome del Producto Interno Bruto (PIB) de hasta el 3.3 %.
Los errores del Ejecutivo: entre el "exceso de promesas" y la falta de calle
De acuerdo con el análisis de Huáscar Pacheco, el conflicto ha escalado hacia posiciones políticas "irreductibles", lo que reduce drásticamente el margen de maniobra para una salida negociada. Pacheco apunta a que la administración de Rodrigo Paz cayó en el error de realizar «un exceso de promesas» de campaña que carecían de viabilidad financiera real dada la escasez de recursos en las arcas públicas.
Asimismo, el analista señala un distanciamiento entre el palacio gubernamental y las bases sociales del país, cuestionando la excesiva proximidad del Ejecutivo con las corporaciones privadas.
«Creo que han mostrado un Gobierno muy cercano a estas élites. Al Ejecutivo le falta un poco de calle para comprender las dinámicas sociales y políticas de la llamada "Bolivia profunda"», aseveró Pacheco.
La urgencia de reformas y pactos parlamentarios
Por otro lado, Vladimir Peña sostiene que la paciencia de la población se está agotando ante la ausencia de un rumbo claro en las reformas estructurales prometidas por Paz al asumir el poder.
Según el experto, el mandatario boliviano ya no puede gobernar en solitario ni apoyado únicamente en sus círculos de confianza. La salida institucional a la crisis requiere, según Peña, la construcción urgente de pactos políticos amplios con otras fuerzas de la Asamblea Legislativa Plurinacional e incluso la audaz incorporación de sectores críticos dentro del aparato de la administración pública para poder estabilizar el país.







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