top of page
601141A7-4D9D-43A3-A072-A5B51090493B.PNG

Unión Europea exige fin al control comunista en Cuba y alerta sobre un "colapso inminente"

  • 20 may
  • 2 min de lectura

Estrasburgo / Bruselas — La Alta Representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Kaja Kallas, lanzó este martes una de las advertencias más severas de los últimos años contra el régimen de La Habana. Durante un debate en el Parlamento Europeo celebrado en Estrasburgo, Francia, la jefa de la diplomacia europea exigió al Gobierno cubano poner fin a la «represión política» y al «control absoluto» de la economía si quiere evitar una catástrofe social de grandes proporciones.


La diplomática, originaria de Estonia, recurrió a su propia biografía para cuestionar el modelo ideológico de la isla.


«Hablo desde la experiencia de haber vivido bajo el comunismo y la realidad es que el comunismo nunca funciona. Una reforma negociada hoy es preferible al colapso mañana», sentenció Kallas ante los eurodiputados.


Radiografía de una crisis humanitaria insostenible

Para la Unión Europea, la precaria situación en la isla caribeña ha llegado a un punto de no retorno debido a décadas de decisiones centralizadas que han asfixiado el desarrollo de su población. Kallas describió la realidad diaria que enfrentan millones de cubanos, marcada por apagones eléctricos masivos y estructurales, desabastecimiento crítico de alimentos y medicinas, así como el desplome de los servicios públicos y el nulo acceso a la atención médica básica.


A la hora de desglosar las responsabilidades, la alta funcionaria dividió el diagnóstico en tres factores, desmarcando el discurso del bloque europeo de las culpas exclusivas vertidas históricamente por La Habana:

  • Fracasos estructurales: Un aparato estatal ineficiente que impide la libre empresa y la producción propia.

  • Políticas deficientes: Decisiones macroeconómicas erráticas que han encarecido la vida del ciudadano común.

  • Restricciones externas: El impacto de las sanciones vigentes, aunque Kallas evitó referirse explícitamente al embargo comercial que mantiene Estados Unidos sobre la isla.


Más presión diplomática y auxilio económico directo

La estrategia de Bruselas no se limitó al plano retórico. La Alta Representante condicionó la viabilidad de cualquier rescate socioeconómico a que el Gobierno de Miguel Díaz-Canel libere de inmediato a las personas detenidas «arbitrariamente» (en alusión a los presos políticos) y abra espacios de seguridad jurídica para los emprendedores independientes.


A pesar de los duros reproches, Kallas defendió la continuidad del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación (ADPC) entre la Unión Europea y Cuba, vigente desde hace casi diez años, admitiendo de forma pragmática que el mecanismo «no ha producido los resultados esperados», pero sigue siendo el canal de comunicación formal más importante.


Como muestra de apoyo al pueblo cubano en medio de la asfixia interna, la diplomática anunció la movilización adicional de seis millones de euros (unos 6.5 millones de dólares) en ayuda humanitaria de emergencia. Para marcar distancias con el Ejecutivo castrista, Kallas fue contundente sobre el destino del dinero: el aporte será administrado estrictamente por agencias internacionales y ONGs europeas. «La Unión Europea no financia al Estado cubano», concluyó.

Comentarios


logo acta
D3354F67-65AC-4C6D-AB4D-53A8A055453C.png

© 2025 by La Tribuna SV

Términos y condiciones

Declaración de accesibilidad

D126D5E9-3A6F-4232-8117-34FD748F55CC.PNG
bottom of page