En un momento en que El Salvador avanza firme en su estrategia por la paz y la seguridad ciudadana, la propuesta de enmienda constitucional para habilitar la pena de cadena perpetua para asesinos, terroristas y violadores emerge como una medida necesaria e ineludible. No se trata de una decisión tomada a la ligera, sino de una respuesta contundente a la clamorosa demanda de justicia de miles de salvadoreños que han sufrido las consecuencias de estos crímenes atroces. La refo