Exsecretario de Sinaloa a juicio en Nueva York
- 19 may
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Nueva York. - El exsecretario de Seguridad Pública del estado mexicano de Sinaloa, Gerardo Mérida, comparecerá el próximo 1 de junio ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York. El exjefe policial fue detenido el pasado 11 de mayo en Arizona por agentes federales de Estados Unidos y posteriormente extraditado a territorio neoyorquino, donde enfrenta cargos graves por sus presuntos vínculos con el narcotráfico y conspiración relacionada con el tráfico y posesión de armamento de uso exclusivo militar.
Durante su primera comparecencia ante el tribunal el 15 de mayo, Mérida se declaró formalmente "no culpable" de los delitos imputados por la Fiscalía estadounidense, los cuales incluyen conspiración para importar narcóticos y posesión ilegal de armas. La acusación formal sostiene que el exfuncionario aprovechó su posición de poder institucional para tejer una red de protección en favor del Cártel de Sinaloa a cambio de millonarios beneficios económicos y respaldo político, delitos que en el sistema federal de Estados Unidos conllevan una pena máxima de cadena perpetua.
A pesar de las acusaciones sobre los presuntos dividendos ilícitos que habría percibido, el exsecretario presentó una declaración jurada de insolvencia económica, afirmando no contar con los fondos necesarios para costear una representación legal privada. Ante esto, el tribunal asignó su representación a la defensora pública Sarah Krissoff, una experimentada litigante neoyorquina y exfiscal de la misma corte donde hoy se procesa a su cliente.
La sombra de la "Trama Rocha Moya"
El arresto de Gerardo Mérida no es un hecho aislado, sino que se inscribe dentro de una investigación de mayor envergadura denominada por las autoridades estadounidenses como la "trama Rocha Moya". Este expediente de la Fiscalía de Nueva York persigue una presunta estructura de corrupción institucional en la que altos mandos de seguridad y políticos cercanos al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, habrían recibido sobornos para garantizar la impunidad operativa del cartel y el financiamiento ilícito de campañas electorales.
El impacto político de la detención ya ha sacudido las estructuras de poder en el estado norteño de México. Ante los señalamientos indirectos contenidos en los expedientes de la corte estadounidense y el avance de las pesquisas internacionales, el gobernador Rubén Rocha Moya optó por apartarse temporalmente de sus funciones ejecutivas en un intento por desmarcarse de la investigación que lidera la justicia federal de Nueva York.







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